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Historia de éxito del Programa de Huertos Familiares de Clínica de Familia La Romana

Family Gardens Program Clínica de Familia

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El Programa Huertos Familiares es una iniciativa iniciada por la Clínica de Familia La Romana en 2014 de acuerdo con el Ministerio de Agricultura para ayudar a mejorar las condiciones de vida de los miembros vulnerables de la comunidad. Después de escuchar sobre un proyecto similar en la ciudad de Consuelo, la clínica trató de responder a los altos niveles de inseguridad alimentaria y mala nutrición entre sus pacientes VIH positivos. Actualmente, treinta familias se están beneficiando del Programa de Huertos Familiares y a continuación hay una historia de su éxito aportado por Henna Shaikh:

Bajamos de la guagua y vemos a María, quien nos saluda desde la silla plástica donde se sienta frente de su casa. Ella nos invita a entrar en su patio y nos muestra sus jardines pequeños pero prósperos. Su patio está hecho de tierra, es pequeño, quizás de unos 15 metros cuadrados, y está rodeado por una cerca de remiendo del metal acanalado. Después de darnos este breve recorrido, ella trae sillas de su casa y nos sentamos para escuchar de su experiencia con su huerto.

María fue diagnosticada con VIH en 2006 cuando sintiéndose enferma fue a la Clínica de Familia La Romana a consultarse. Le contó su diagnóstico a su marido y cuando él fue a hacerse la prueba, su resultado también salió positivo. Desde entonces María va a la Clínica mensualmente, recibe vistas en su casa por parte de Cristina, promotora comunitaria en la Clínica, y toma diariamente sus medicamentos antirretrovirales. A excepción de esto, vive de una manera similar a sus vecinos.

Family Gardens Program Clínica de FamiliaMaría y Cristina han llegado a conocerse muy bien y Maria valora el apoyo que recibe de ella. De hecho, fue a través de esta relación que María entró en el Programa de Huertos Familiares de la Clínica de Familia. Cristina sabía que María tenía buena mano para sembrar desde que era niña. María también dice que siempre tenía ganas de sembrar en su casa, pero le faltaban los recursos. Entonces, este programa en el cual recibiría apoyo y materiales de la Clínica de Familia y del Ministerio de Agricultura Dominicana gracias al Programa Mundial de Alimentos, sería excelente para ella. María puntualiza que además de darle la idea de participar en el programa, Cristina le hizo sentirse más convencida y segura  de llevar a cabo este nuevo proyecto.

María nos cuenta que la Clínica coordinó transporte para que ella pudiera asistir a un curso introductorio sobre huertos que impartieron. María dice que “todo el mundo vino este día” para aprender como sembrar y prepara recetas de la cosecha futura. Ella encontró este curso muy útil, y le gustó hablar de sus comidas favoritas con los otros participantes. A ella le gusta el arroz con pollo, remolacha, pepino, y repollo. Sin embargo, nota que era difícil mantener esta dieta antes de tener su huerto, ya que tenía que viajar a La Romana para comprar estos ingredientes, lo cual requería un viaje de media hora y el pago de la guagua. De hecho, nos dice que había muchos días que pasaban sin comer nada.

Sin embargo, ahora con el apoyo del Programa de Huertos Familiares de la Clínica, su conuco prospera. Un funcionario del Ministerio de Agricultura le ayudó a sembrar la parcela inicial y, cuando se dieron cuenta de que su tierra era muy rocosa, también trajo contenedores con tierra más fértil. Él ha seguido visitando a María y le ha enseñado mucho, por ejemplo, como repeler los gusanos e insectos sin usar químicos. A Maria le gusta que está cultivando su propia comida de forma orgánica. Mantener su huerto requiere mucho trabajo por parte de María: ella desyerba y echa agua cada día, pero también cuenta con la ayuda de su sobrina de 12 años.

La dedicación de María al proyecto de su cultivo ha producido una cosecha impresionante de espinacas, lechugas, y pimientos picantes. Le encanta lo fácil que es ahora comer algo todos los días. Le gusta cocinar espinacas en fideos y dice con una sonrisa que, “ahora yo nada más tengo que ir allí, y lo arranco.” Sus vecinos también encuentran su conuco impresionante. Cuando una vecina pasa por la entrada de su patio durante esta entrevista, María le exclama, “¡Son la gente de las espinacas y lechugas!” Cuando tiene suficientes, a ella le gusta compartir sus verduras con sus vecinos, pero, por lo general, su cosecha cubre la alimentación de su marido, su sobrina y ella. Maria agradece todo el apoyo que ha recibido de la Clínica y del Ministerio con su huerto, y está a la espera de más semillas y contenedores que van a traerle. Dice que se siente mejor con su salud ahora, y ella espera hacer su vergel aún más grande.

Ver más fotos del jardín de María, proporcionado por Clínica de la Familia La Romana:

CLÍNICA DE FAMILIA LA ROMANA

Clinica de Familia La RomanaFind out more about the Clínica de Familia La Romana at:

Website:www.clinicadefamilia.org.do

Email:[email protected]

Tel: 809.813.2934

You can also watch an informative 18 minute video in English about Clínica de Familia’s programs and services at: www.clinicadefamilia.org.do/video.

* Artículo por Henna Shaikh.

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