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Las mujeres dominicanas están obsesionadas con el pelo. Es un hecho.
De donde yo vengo (Inglaterra por cierto), las únicas personas que van regularmente al salón son las señoras mayores, mientras que las demás van por un «recorte» cada ocho semanas o así. Es todo. Sin embargo aquí, tengo amigas que ni siquiera se lavan su propio pelo, en vez van al salón 2 o a veces 3 veces a la semana para lavarse y secarse el cabello. Para mi es una locura, para una mujer dominicana es un estilo de vida, de hecho es una parte integral de la cultura..
Y es exactamente ésta preocupación con el cabello y el «salón» que la diseñadora dominicana, Jenny Polanco, está abordando en su exhibición de arte más reciente «Good… Bad Hair», con la colaboración del fotógrafo Yael Duval.
«Esta muestra pretende, utilizando el arte y el diseño de moda como excusa, expresar el condicionamiento que el cabello ejerce sobre nuestra imagen en la sociedad dominicana,» explica Jenny. «Yael y yo, como muchas mujeres en República Dominicana, hemos vivido este prejuicio, el de no tener el pelo lacio,o bueno en el argot popular, lenguaje que denota la consideración de lo negativo y feo de uno y lo positivo y lindo del otro. Los códigos de aceptación están dirigidos a alejarse lo más posible de nuestras raíces africanas y mulatas, que compartimos la mayoría de la población dominicana.»
La exposición, «Good… Bad Hair» empezó el pasado viernes, 15 de agosto, es de hecho, una celebración de pelo dominicano en toda su gloria naturales y no naturales.
Leopoldo Maler, Yael Duval & Gianfranco Fini

Deena McKelvey & Jenny Polanco






























































