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La señora Xiomara de Menéndez abrió nuevamente su hogar para Café de la Leche, recibiendo a miembros de la comunidad de Casa de Campo para una tarde centrada en la tradición navideña y la entrega solidaria. Celebrado el 5 de diciembre en su residencia, el encuentro anual reunió a vecinos en apoyo al Hogar del Niño, continuando un ritual de diciembre profundamente arraigado dentro del resort.

Los invitados llegaron durante las primeras horas de la tarde, saludando a amigos y reencontrándose mientras disfrutaban de dulces de temporada. Cada contribución, establecida en RD$2,000 o su equivalente en dulces y golosinas, apoyó la causa central del evento. El ambiente informal fomentó la conversación y la conexión, permitiendo que los asistentes participaran a su propio ritmo mientras respaldaban una misión que muchos han apoyado durante años.

Una Tradición con Propósito
Aunque Café de la Leche mantiene un tono festivo, su propósito sigue siendo claro. Según ediciones anteriores del evento, la iniciativa recauda fondos y donaciones de alimentos con un enfoque en la leche para los niños más pequeños del Hogar del Niño. En 2024, los organizadores informaron que la campaña ayudó a proporcionar alrededor del 80 por ciento de la leche consumida en la Sala de Infantes, totalizando más de 900 biberones diarios para bebés y niños pequeños.
Los dulces y golosinas recolectados durante el encuentro se comparten luego con los niños durante las celebraciones navideñas, extendiendo el espíritu de la tarde más allá del evento mismo.
Apoyo al Hogar del Niño
Ubicado en La Romana, justo fuera de Casa de Campo, el Hogar del Niño ofrece educación y cuidado diario a más de 1,500 niños, desde la infancia hasta la adultez joven. El centro opera desde temprano en la mañana hasta la noche, brindando educación formal, especial y vocacional.
El Hogar del Niño también atiende a niños con discapacidades visuales y auditivas y administra una escuela vocacional donde los estudiantes reciben formación en costura, mantenimiento industrial, instalación eléctrica y programación informática. Esfuerzos comunitarios continuos como Café de la Leche ayudan a sostener estos programas durante todo el año.

La Comunidad en el Centro
Más allá de las donaciones recolectadas, la tarde sirvió como recordatorio de la fortaleza del compromiso compartido. Los invitados se quedaron para conversar y reflexionar, reforzando el sentido de responsabilidad que ha mantenido vivo a Café de la Leche durante décadas. Para muchos residentes, sigue siendo uno de los encuentros navideños más significativos en el calendario comunitario.
Al finalizar la noche, el mensaje fue familiar y perdurable. Una visita breve, una contribución modesta y tiempo compartido pueden generar un impacto que perdura mucho más allá de la temporada.
*Fotos por Cesar Pérez




















































