This post is also available in: Inglés

El primero de marzo, en el emblemático anfiteatro Altos de Chavón, se rindió homenaje a una de las figuras más grandes de la música mundial: Frank Sinatra. A través de la imponente voz de Michael Martocci, un legendario cantante de Nueva York, el público presente vivió una noche mágica llena de nostalgia, ritmo y emoción.

Este concierto, además de ser una celebración de la música de Sinatra, también forma parte de la conmemoración de los 50 años de Casa de Campo Resort & Villas y el 43° aniversario de la histórica visita de Sinatra a República Dominicana, cuando inauguró el escenario Altos de Chavón con su gira «Concert For The Americas» en 1982.

La noche comenzó con el vibrante ritmo del bossa nova, interpretado por el grupo Dominican Bossa, bajo la dirección del reconocido músico Antonio González. Con un toque dominicano, el grupo recreó canciones populares como “Para darte mi vida” y “Bailando”, que calentaron el ambiente y prepararon a los asistentes para la estrella de la noche.

Pasadas las 9:00 p.m., luego de un sorpresivo chubasco que no logró apagar la energía del público, Martocci subió al escenario acompañado de una banda de más de 20 músicos, entre los que se encontraban destacados talentos dominicanos. El calor de la audiencia se mantuvo intacto, especialmente cuando los primeros acordes de clásicos como “My Way” resonaron en todo el anfiteatro. Con cada tema, la magia del legado de Sinatra se materializó a través de la inconfundible voz de Martocci.

Entre cada canción, Martocci compartió anécdotas sobre su ídolo y sobre su propia relación con la música de Sinatra, llevando a los presentes a un viaje en el tiempo, reviviendo el momento en que el mismísimo Frank Sinatra subió al escenario en 1982. La pantalla gigante que acompañaba el espectáculo mostraba imágenes y videos de Sinatra, lo que aumentó la emoción y el sentido de conexión con la leyenda.

Uno de los momentos más conmovedores de la velada ocurrió cuando Martocci interpretó “New York, New York”, justo al final del concierto. La despedida de la noche, llena de confeti dorado y efectos de fuego, dejó una sensación de nostalgia en el aire. A través de su interpretación, Martocci logró hacer sentir la presencia de Sinatra más viva que nunca, cerrando con broche de oro una velada inolvidable.

El repertorio de canciones interpretadas por Martocci incluyó grandes éxitos como “I’ve Got the World on a String”, “Come Fly With Me”, “The Lady is a Tramp”, “Fly Me to the Moon”, “My Kind of Town” y, por supuesto, “My Way”. Cada una de estas canciones fue un tributo único a un artista que sigue siendo un ícono de la música mundial.

El evento, cargado de magia, emoción y el inconfundible sabor de la música de Sinatra, dejó una huella imborrable en los corazones de los asistentes, quienes pudieron revivir la grandeza de un ícono eterno de la música en el escenario de Altos de Chavón. Sin duda, un tributo que perdurará por muchos años más.