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Desde que se menciona a Altos de Chavón es inconsebible no pensar en Margarito, porque los más de 26 años que tiene dando vueltas en el lugar, lo ha convertido en una pieza más que aporta atractivo a la apreciada villa, embajadora del arte y la cultura dominicana.
No estamos hablando de una flor, ni siquiera de una planta. Es un burro ¡Sí! Un burro que llegó al lugar como la atracción del antiguo restaurante mexicano “El Sombrero” (ubicado donde actualmente está el Altos de Chavón Art Studios by Emilio Robba) mucho antes del año 1987. A Margarito lo vestían con un poncho con los típicos colores mexicanos (azul, verde y rojo) y con un sombrero de cana y así motivaba a las personas a posar para sus fotografías junto al él.

Margarito trabajando en “El Sombrero” – foto por Carol Burke
Luego del cierre del restaurante, Margarito continuó su “labor” en los alrededores de Chavón, debido al afecto que ha generado en los turistas y nacionales, y hasta estos días, el burro sigue siendo buscado por todos los que visitan a Chavón para fotografiarse con él. Las fotos de Margarito posiblemente han viajado por todo el mundo, sin necesidad de ser un modelo o escultura.

Los guías actuales de Margarito son los señores Pedro Rafael Guerrero y Félix López. Ellos están con el animal todos los días en las afueras de la Iglesia de Altos de Chavón o cerca de la fuerte de pescado, desde las 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde aproximadamente, ¡Las fotos son gratuitas!
Un dato curioso sobre Margarito es que es amante a los dulces, la manzana y el guineo , y de vez en cuando, se toma algunos tragos de cerveza ¿Puede creerlo? Acérquese un día con una botella de cerveza en las manos, de seguro no se la rechaza.

Margarito bebiendo cerveza en la Fuente de Pescado
